lunes, 26 de diciembre de 2016

Pide Arzobispo de Piura en la Misa de Nochebuena.

PAZ EN EL CORAZÓN, EN LA FAMILIA Y LA SOCIEDAD.


(Oficina de Prensa). En una muy concurrida Misa de Nochebuena celebrada en la Basílica Catedral de Piura, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., pidió para que el don de la paz que nos trae el Divino Niño de Belén, sea acogido por cada persona en su corazón, por las familias, y por toda la sociedad. Con emotivas palabras nuestro Pastor dijo: “El Niño de Belén nos trae la paz, aquella paz que el hombre y el mundo han esperado y anhelado por siglos con nostalgia siempre insatisfecha, como un ideal incansablemente anhelado y nunca verdaderamente alcanzado…La Navidad nos pide aprovechar esta nueva oportunidad que el Señor nos ofrece de abrir nuestro corazón a su paz. Lo haremos si acogemos en primer lugar el perdón que Dios-Padre nos ofrece en su Hijo, el cual yace hoy entre pajas en el portal de Belén. Asimismo invito a todos los matrimonios y familias a acercarse esta Nochebuena al portal de Belén, a acoger el amor de Jesús Niño para que tengan el valor de perdonarse y de reconstruir su unión matrimonial y su unidad familiar, haciendo de sus hogares cenáculos de amor. Rezo también por aquellas familias donde no falta el pan ni el bienestar pero donde quizás falta la unión y la alegría. Oro por aquellos hogares que viven pobremente y en la inseguridad del mañana como lo Sagrada Familia de Nazaret. Mi urgente llamado a las familias que disfrutan del bienestar a que no se encierren dentro de su abundancia, sino que más bien en Navidad se abran a los demás para compartir lo que tienen con otras familias a quienes les falta lo mínimo indispensable para vivir. Rezo también por aquellas familias visitadas y angustiadas por el dolor físico o moral, probadas por la enfermedad o la miseria. A ellas les pido que no aumenten tales sufrimientos con la amargura o la desesperación, sino que sepan amortiguar el dolor con la esperanza, aquella que brota del misterio de Navidad, de tener la certeza que Dios está con nosotros y no nos abandona nunca”.

Más adelante nuestro Arzobispo hizo un llamado a acoger la paz del Niño Jesús en nuestra vida social y rezó por la paz mundial en especial por nuestros hermanos perseguidos por causa de su fe en Cristo en diversas partes del mundo: “Que cesen en Piura y Tumbes, así como en todo el Perú y el mundo entero, tantas formas de creciente violencia entre nosotros, causa de indecibles sufrimientos. Que se apaguen los focos de tensión, que corren el riesgo de degenerar en conflictos abiertos…En esta noche santa traemos también a nuestra memoria y oración a tanto hermanos y hermanas nuestros en la fe que en Tierra Santa, Oriente Medio, el África, Asia y en otros lugares del mundo, vivirán una Navidad en medio de persecuciones, marcados por el sufrimiento de la guerra, del terrorismo, de la muerte y el destierro, por el solo hecho de ser cristianos”.

Finalmente Monseñor Eguren pidió a María, Nuestra Señora de la Encarnación que los frutos del Año de la Misericordia no se disipen, sino que las semillas de gracia sembradas en los corazones de millones de personas fructifiquen, pidiéndole además que lleguen pronto las lluvias que tanto necesitamos para nuestra subsistencia humana, la fecundidad de nuestros campos y la vida de nuestro ganado. A continuación les ofrecemos la homilía completa que pronunció nuestro Pastor:

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